El desarrollo productivo durante gran parte del siglo XX, y el conocimiento científico construído para explicar la relación entre el mundo natural y la sociedad implicado en él, estuvo regido por el principio del crecimiento ilimitado. No estaban en consideración los límites naturales a aquellos desarrollos, únicamente si ellos se transformaban en un obstáculo.
Estos criterios de crecimiento, alrededor de los años ´50, encontraron un límite, el de que las posibilidades que entregaba la naturaleza eran finitas. Si se destruye la Selva Amazónica, con fines productivos cambian el régimen de las lluvias, se trastorna el sistema hídrico y se pierden no sólo los recursos naturales, sino tambien la calidad de vida de la humanidad en el planeta.
El gran desafío es entonces aumentar la producción y la productividad sin alterar el orden, ni el hábitat natural.
Esta es la base de lo que se ha dado en llamar la sustentabilidad de los procesos de desarrollo. Sustentables en la medida que los grandes ciclos de la reproducción de la naturaleza no pueden ser afectados por la acción productiva de la sociedad. Sociedad y naturaleza no deben ser opuestos, sino complementarios.
Esta situación obliga a nuevos desarrollos del conocimiento para hacerse cargo de aquellos desafíos. El nivel de la Educación Superior, está en situación privilegiada para enfrentar esta realidad. Porque su flexibilidad y su vinculación directa con los proceso productivos la obligan a hacerse cargo de todo aquello que pueda definirse como administración y gestión de la problemática del medio ambiente.
La incorporación de la especialización en Gestión Ambiental tiene por objetivos formar profesionales con capacidad de:
-Introducir el paradigma ambiental en la organización del estado y de las empresas, y de desempeñar tareas vinculadas con la administración, uso, control y conservación de los recursos naturales dentro de los parámetros de la doctrina del desarrollo sustentable.
-Actuar en áreas de gestión pública y privada donde se requiera implementar programas destinados a generar cambios en las conductas individuales o colectivas, respecto al ambiente.
-Asesorar a la actividad pública y privada en temas relacionados con la calidad de vida, el uso racional de los recursos naturales y la conservación ambiental.
-En síntesis, la incorporación de esta temática, es casi obligatoria en nuestro plan de estudios, en la medida que nada de lo que esté relacionado al circuito hídrico nos puede ser ajeno. |